estrés laboral y ejercicio fisico

Cómo el ejercicio puede ayudar a reducir el estrés relacionado con el trabajo


Todos sabemos que el ejercicio físico es un hábito saludable que deberíamos mantener para nuestro bienestar. Sin embargo, solemos vincular el ejercicio con mejoras a nivel físico incluso estético, pero no lo relacionamos tan frecuentemente con nuestra salud mental.

Deberíamos comenzar a pensar que movernos es un aspecto fundamental para mantener nuestra psiquis “en forma”. Imaginemos por un momento a nuestro aparato psicológico como si fuera nuestro cuerpo.

Ejercitarse a nivel muscular, por ejemplo, permite después de algún tiempo levantar más peso. ¿Cierto? Del mismo modo, si ejercitas tu mente, pasará lo mismo y algo que hoy es agobiante, será más liviano de soportar.

Por eso, en este artículo te contaré de forma breve cómo el ejercicio puede ser un aliado para lidiar con el estrés, sobre todo en el ámbito laboral.

El ejercicio y el estrés

¿Qué es el estrés? “Es la alteración de la homeostasis del cuerpo o un estado de falta de armonía en respuesta a una amenaza o desafío real o percibido. La situación amenazante o desafiante se conoce como un “factor estresante”.” (estudio).

El mismo estudio explica: “La investigación en humanos y animales indica que la actividad física mejora la forma en que el cuerpo maneja el estrés debido a cambios en las respuestas hormonales, ya que el ejercicio afecta a neurotransmisores en el cerebro como la dopamina y la serotonina que influyen en el estado de ánimo y los comportamientos.”

Para ponerlo en términos menos científicos te haré una pregunta: ¿Cómo te sientes después de una sesión de ejercicio? ¿Más relajado? ¿Más contento? ¿Menos preocupado? ¿Diríamos más armónico?

Si tu respuesta es afirmativa, podríamos pensar sin ser eruditos, que, si el estrés es la pérdida de armonía y el ejercicio físico una forma de recuperarla, entonces el ejercicio podría ser una buena “medicación” contra el estrés ¿No lo crees?

El Estrés laboral y el ejercicio

El estrés laboral no es ni más ni menos que estrés. Sin embargo, en este caso, los factores estresantes provienen directamente de nuestro ámbito de trabajo.

Según el Instituto Nacional para La Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) de los Estados Unidos, “el estrés de trabajo se define como las reacciones físicas y emocionales nocivas que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan las capacidades, los recursos, o las necesidades del trabajador.

Sería poco inteligente suponer que la actividad física podría revertir exigencias que superen las capacidades, recursos o necesidades de un trabajador. Sin embargo, el ejercicio ayuda a soportar mejor las presiones mientras encontramos otras formas de revertirlas.

Un estudio realizado en Colombia se propuso correlacionar la actividad física y el estrés laboral en trabajadores universitarios de Medellín.

Se analizaron 120 empleados a los que se le realizaron varias pruebas y estudios. Se halló sedentarismo en el 71 %, alto agotamiento emocional en el 29 %, despersonalización en el 38 % y baja realización personal en el 91 %.

Se observó correlación inversa para la actividad física y el agotamiento emocional y directa para despersonalización con agotamiento emocional y realización personal. Con estos resultados se concluyó que la actividad física presenta un efecto protector sobre el estrés laboral.

¿Cómo puede la actividad física ayudarte frente al estrés laboral?

¿Has escuchado hablar de la pausa activa? Muchas empresas lo implementan para sus empleados. Son pequeños “recreos” en la rutina laboral para hacer ejercicios que permitan alivianar la carga del exceso del trabajo, estirando y relajando el cuerpo.

Estas pausas son muy útiles cuando haces una actividad sedentaria pero no son las únicas ni las más efectivas que puedes aplicar. A continuación, te contaré otras formas de usar la actividad física como “defensa ante el estrés laboral”.

Ejercicios físicos

Las actividades aeróbicas, de resistencia y todo ejercicio en general, ayudan a disminuir el estrés, reducir la depresión e incrementar nuestra felicidad. Pero no lo hacen por obra de magia, sino porque influyen en el cerebro.

Sucede que al hacer ejercicio se liberan endorfinas conocidas también como hormonas de la felicidad.

Esta liberación produce cambios en el estado de ánimo generando euforia inducida por el ejercicio, percepción alterada del dolor y respuestas al estrés (en varias hormonas entre ellas el cortisol)

Algunos estudios también han analizado el impacto del ejercicio en el lugar de trabajo, por ejemplo, con cintas caminadoras, demostrando que no solo mejoran el estado físico de los practicantes, sino también el rendimiento laboral.

Si trabajas en casa y tienes una actividad muy estresante puedes probar este método por ti mismo, ya que es realmente efectivo, solo necesitas hacerte con una de las mejores cintas de correr para casa y montarla de forma que puedas usarla mientras trabajas.

Ejercicios de respiración

Las técnicas de respiración como las que se utilizan en meditación y yoga son buenos aliados para manejar el estrés. En general cuando una persona está afectada por un hecho estresante su respiración se acelera y se vuelve superficial.

Practicar una respiración lenta y profunda ayuda a manejar la situación. Aprender a controlar tu respiración puede ser un excelente método para manejar el estrés, ya que puedes aplicarlo en cualquier momento y lugar.

Ejercicios de relajación muscular

Combinar dicha respiración con ejercicios de relajación muscular paulatinos puede ser aún más efectivo. Básicamente estas rutinas trabajan cada grupo muscular a partir de “apretarlos” y “soltarlos”, comenzando por los músculos faciales y yendo luego al resto del cuerpo.

En general se combinan con la respiración y hay que realizarlos en un lugar tranquilo y en posición de sentado o acostado.

Ejercicios mentales

Finalmente, si bien existen varias técnicas mentales para manejar el estrés, la meditación puede ser una de las más efectivas, tanto en el momento como para sostener un estado más armonioso cotidianamente.

Esta técnica ayuda a lograr una reducción significativa en el pulso cardíaco en reposo y en la presión arterial sistólica, diastólica y media cuando se practica en forma sostenida.

Conclusiones

El estrés en general y el laboral en particular pueden manejarse mejor con ejercicios físicos y mentales. Todos ellos ayudan a lograr un mejor “estado” para enfrentarnos al estrés y lidiar con él, devolviéndonos la armonía que estas situaciones nos quitan.

Algunos de ellos pueden aplicarse en cualquier momento y lugar y son aliados para regular los efectos momentáneos de una situación estresante.

Sin embargo, la mejor manera de fortalecer nuestro “sistema inmunológico” para defendernos de los agentes estresantes es mantener una actividad física y mental saludable en forma sostenida.

La ciencia nos ha enseñado que los deportistas sufren una menor disminución del estado de ánimo positivo ante un hecho de estrés que las personas sedentarias.

Sobre el autor

Desde PRLaborales, agradecemos este artículo que se ha realizado en colaboración de:

Jorge Gómez

Fundador de Skilledfitness.com. Apasionado del mundo del fitness y del deporte. Defensor de la ciencia como base fundamental para dominar tu físico. Autodidacta por naturaleza e investigador del cuerpo humano. Te ayudo a cumplir tus objetivos y a estar en forma con la ciencia del deporte.

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