Estrés laboral, 12 consejos útiles para prevenirlo en tu empresa

¿Cómo disminuir el estrés laboral en tu empresa?

Uno de los riesgos psicosociales más habituales en el entorno de trabajo es el estrés laboral. Éste puede causar enfermedades profesionales, bajas laborales, caída de la productividad y otras situaciones no deseadas.

Los empresarios, directivos y técnicos de prevención de las empresas tienen la responsabilidad de combatir el estrés como riesgo laboral. Para ello se deben tomar una serie de medidas preventivas como las que exponemos a continuación:

1- Planificar las tareas

2- Distribuir la carga de trabajo

3- Proporcionar el tiempo suficiente para la realización de los trabajos encomendados

4 - Proporcionar tiempos adecuados para descansos, tiempo para comer, etc.

5 - Proporcionar trabajo con contenido y significado para el trabajador

6 - Definir horarios de trabajo compatibles con la vida extralaboral (conciliación). 

7 - Fomentar la toma de decisiones y la autonomía del trabajador 

8 - Definir de forma clara y concisa las funciones y responsabilidades de cada trabajador

9- Adecuar el espacio de trabajo y las condiciones ambientales

10- Proporcionar canales adecuados de comunicación

11- Favorecer las relaciones entre trabajadores 

12- Formar a los trabajadores en técnicas de planificación, organización y relajación

1- Planificar las tareas

Igual que se planifican presupuestos, gastos, previsiones de ingresos, labores comerciales, etc. En una organización se deben planificar y organizar las distintas responsabilidades del personal. En la planificación hay que tener en cuenta posibles imprevistos, necesidades personales del trabajador, posibles picos de producción/trabajo, riesgos que puedan incrementar la carga de trabajo (por ejemplo, la baja de un trabajador, la rotura de una máquina, la pérdida de información, etc.). Se deben evaluar estos riesgos y planificar medidas preventivas y de contingencia para evitarlos o afrontarlos de la mejora manera posible. De esta forma evitaremos sustos de última hora y cargas de trabajo imposibles de sobrellevar.

Una buena planificación del trabajo lleva además a una buena gestión de prioridades, realizando los trabajos según importancia y evitando tareas poco importantes o innecesarias que conllevan demasiado tiempo para lo que aportan.

2- Distribuir la carga de trabajo

En muchas empresas se da el caso de que un trabajador tiene una carga de trabajo excesiva mientras otro tiene insuficiencia de trabajo. Las causas de estas situaciones son variables por lo que se deben estudiar y corregirlas, ya que tanto tener demasiado trabajo como una tarea insuficiente son causa de estrés laboral. Un empleado con poco trabajo tiende a no sentirse importante ni valorado y baja su rendimiento. Puedes sorprenderte de lo que un trabajador es capaz de hacer cuando se confía en él y se da importancia a lo que hace. Muchas veces, no delegamos tareas pensando que un trabajador no lo va a hacer bien. Te aconsejo que le dejes tiempo y le des algo de soporte al principio, después te sorprenderán sus nuevas habilidades.

3- Proporcionar el tiempo suficiente para la realización de los trabajos encomendados

No podemos encomendar a un trabajador más tarea de la que humanamente es capaz de realizar durante su jornada laboral. Además, esta tarea bien organizada debe realizarse con comodidad. Es cierto, que existen momentos puntuales en los que en una empresa se dan picos de trabajo que se deben cubrir. En ese caso hay que plantearse nuevas contrataciones o recursos que soporten la tarea y la hagan más cómoda para el trabajador. 

Si forzamos a un trabajador todos acabarán pagando las consecuencias: el trabajador sufrirá estrés y posibles patologías de causa psicosocial lo que conllevará bajas laborales, disminución del rendimiento y la productividad, pérdida de trabajadores con experiencia en la empresa y gran potencial por cambio a otra empresa con mejores condiciones de trabajo, etc.

4 – Proporcionar tiempos adecuados para descansos, tiempo para comer, etc.

Es importante que los trabajadores tengan flexibilidad para organizar sus descansos y tiempos de comida siempre que sea posible. Así mismo, un lugar adecuado y apartado dónde poder realizar estos descansos es muy recomendable, especialmente en ciertos puestos de trabajo en los que se tiene contacto directo con el cliente/alumno/paciente…

5 – Proporcionar trabajo con contenido y significado para el trabajador. Todo trabajador es útil y es importante que éste lo sienta así. 

Hacer que un trabajador se sienta importante, invitándole a reuniones, pidiéndole opinión sobre aspectos relevantes de la organización, utilizando incentivos, premios, reconocimientos a la labor, adecuando el salario a las responsabilidades del puesto, etc. Todo esto hará que el trabajador esté más motivado se implique más y tienda a producir más y mejor. Además, reduciremos considerablemente el riesgo de estrés laboral por insatisfacción.

6 – Definir horarios de trabajo compatibles con la vida extralaboral (conciliación).

Cuando hablamos de conciliación de la vida familiar y laboral, pensamos en los trabajadores y especialmente en las trabajadoras que tienen hijos y necesitan adaptar sus horarios para llevar a sus hijos al colegio, etc. Pero la conciliación de la vida personal y laboral es mucho más que eso. Todo trabajador tiene una vida, y el trabajo es parte de esa vida. No podemos separar trabajo y vida personal ya que todo forma parte de nuestras vidas.Un trabajador que se siente comprendido y tiene flexibilidad para dedicar distintos espacios de su vida al trabajo, a la familia, a los amigos, a los hobbies, etc. en una proporción razonable tendrá menos probabilidad de sufrir estrés laboral y sus consecuencias.

Los turnos de noche y los turnos rotativos impiden muchas veces que el trabajador pueda compaginar su vida laboral y personal fácilmente. En el caso de puestos de trabajo en los que es indispensable este tipo de horarios o turnos rotativos es importante planificarlos con tiempo suficiente y dar flexibilidad para hacer cambios entre compañeros.

7 – Fomentar la toma de decisiones y la autonomía del trabajador en la medida de lo posible

Un trabajador que no puede tomar decisiones en su trabajo puede caer en insatisfacción. Probablemente sienta que puede dar y aportar más pero no tiene capacidad para hacerlo ya que depende siempre de alguien superior.

Se puede empezar dejando libertad para tomar pequeñas decisiones y poco a poco ir aumentando responsabilidades y autonomía. De esta forma el trabajador desarrollará todo su potencial y estará más contento y motivado, más lejos del estrés laboral.

8 – Definir de forma clara y concisa las funciones y responsabilidades de cada trabajador

Tener definidas las responsabilidades de cada puesto por escrito nos ayuda a organizar mejor el trabajo. El trabajador puede dedicarse exclusivamente a sus responsabilidades y no cargar con las de otros, lo que tantas veces aumenta considerablemente el estrés. El trabajador tendrá claro lo que tiene que hacer y la importancia de hacerlo. El superior sabrá hasta dónde puede llegar y cuales son los límites. Las responsabilidades deben estar ligadas a las competencias (formación y experiencia) del trabajador.

9- Adecuar el espacio de trabajo y las condiciones ambientales 

Mantener una limpieza, orden, iluminación, temperatura, ruido, zonas de descanso y aseo, etc., dentro de los parámetros establecidos en la legislación y en un ambiente tranquilo y sin tensiones ayudará considerablemente a reducir las posibilidades de sufrir estrés laboral.

10- Proporcionar canales adecuados de comunicación 

La empresa debe proporcionar medios para permitir que  los trabajadores puedan reportar quejas y sugerencias relacionadas con su trabajo, que puedan ser atendidas y sin miedo a ser reprendidos o expulsados por ellas.

Las quejas deben ser elevadas a la alta dirección cuando no son atendidas correctamente. Si la alta dirección tampoco las corrige y se están produciendo incumplimientos legales, acudir a la autoridad laboral.

11- Favorecer las relaciones entre trabajadores

Cada empresa tiene que ver cómo puede favorecer las relaciones entre trabajadores: realizando un aperitivo los viernes antes de salir del trabajo, haciendo cursos o técnicas de coaching, ofreciendo zonas de descanso comunes dónde se compartan experiencias y vivencias, interviniendo ante conflictos, reubicando puestos, etc.

12- Formar a los trabajadores en técnicas de planificación, organización y relajación. 

Como siempre es importante la información y formación a los trabajadores, que deben estar preparados para detectar situaciones de riesgo de estrés laboral en su propia persona o en compañeros, poder comunicar esos riesgos y afrontarlos.

Técnicas y recursos para planificar le trabajo, organizarse correctamente y relajarse en momentos de estrés son esenciales para aumentar la satisfacción laboral y evitar el estrés. ¿Conoces la técnica del pomodoro? Si quieres saber más pulsa aquí.

 

 

 

 

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